Córdoba, Argentina. Diciembre 2013

Y la historia de eso empieza realmente con mi padre. Mi padre pertenece a la primera generación de antropólogos profesionales del Perú. Se graduó por el año 45. Después de estudiar en antropología una serie de cosas del mundo cultural del Perú, fue a una fiesta en un santuario y ahí vio unos indígenas que vestían de manera extraordinariamente elegante, para lo que visten los indígenas, que hablaban un quechua muy prolijo y ante todo que tenían un sentido de dignidad y autoestima que hacía contraste con los demás campesinos. Entonces él les preguntó quiénes eran y estos amigos le dijeron que eran los QU´EROS y mi padre les preguntó si los podía ir a visitar y le dijeron que si, indicándole más o menos por donde debía ir. Eso era el año 1949.

En el 50 pasaron algunas cosas y en el 52 mi padre terminó con una misión de las Naciones Unidas para ver los problemas andinos. Finalmente en el año 1955 llegó a conseguir una financiación para hacer una expedición a ese lugar, un lugar muy aislado del país. Eran gente que no se habían conectado con nadie, no conocían lo occidental, que estaban bajo un sistema de hacienda, hacienda casi feudal, no eran dueños de sus tierras.

Mi padre fue allí con un grupo de profesores de la universidad de Cuzco y encontraron algo fantástico, encontraron un grupo de gente que decía ser descendiente del fundador de la estirpe de los INKAS. Gente que usaba unos tejidos que eran como los tejidos que se llaman ropa de kumpi, que era la ropa de la nobleza Inka en el siglo XVI. Gente que todavía sabía manejar los quitus que eran esos registros de anudaduras en que se llevaban las estadísticas de los inkas. Gente que vestía el tumpu (túnica corta que vestían los inkas) y que se decían los últimos Inkas. Y justificaban eso con una serie de leyendas y profecías. Una de sus profecías hablaba del regreso del INKA, la primera vez que en la etnología del Perú se detectaba la presencia de una profecía de ese género, una profecía a cerca del regreso del Inka!!!

Mi padre hizo la expedición, regresó hizo una publicación al respecto, una perspectiva. Después otros antropólogos del Perú, de Bolivia, de Ecuador empezaron a encontrar versiones de ese mismo mito. En que resultaba que había una esfera indígena de un regreso del Inka. Este es el principio del asunto: el descubrimiento de que en el Perú los Inkas no eran una realidad del siglo XVIII o el siglo XVI, sino que había grupos que habían conservado de manera íntegra su identidad.

Cuando esta expedición se hizo yo tenía 10 años y por supuesto los vi partir y los vi regresar totalmente locos por haber encontrado al Inka viviente, y probablemente eso es lo que me indujo a estudiar después antropología.

En el año 1968 estaba terminando el estudio de antropología y en antropología hay que cerrar el estudio con un trabajo de investigación práctica sobre el terreno y eso es lo que empecé a hacer. En el 1968 todo el mundo tenía la cabeza llena de pajaritos políticos, como parte de la ola, yo pensé que tenía que ir a un estudio importante de una comunidad indígena, y ese estudio tenía que ser un estudio sobre la estructura política de una comunidad indígena.

Una cosa interesante, en el Perú si perteneces al mundo indígena generalmente eres parte de una comunidad. Si perteneces al mundo no indígena, no perteneces a ninguna comunidad. Entonces para los antropólogos es un trabajo bien sencillo, puedes estar en tu universidad en un mundo occidentalizado, y tres horas después puedes estar metido en una comunidad que vive de acuerdo a un punto de vista totalmente diferente. En Europa si quieres hacer antropología de campo tienes que viajar a la polinesia o a sitios exóticos. En el Perú tienes que moverte tres horas y listo. Entonces estaba en ese plan, iba a hacer un estudio de una comunidad que se llamaba COTOBAMBA, que está al lado de las famosas ciudadelas de Pisac, en el Valle Sagrado. Y fui allí a hacer un estudio sobre la estructura política de una comunidad, porque las comunidades indígenas es la organización social más numerosa del país en este momento tenemos 5200 comunidades funcionando.

Empecé mi trabajo. Y no importaba sobre qué cosa se averiguara, empezaba averiguar sobre política y a la final la última respuesta explicativa era una respuesta de tipo espiritual. Averiguaba sobre economía y si llegaba hasta cierta profundidad la explicación de todo quedaba en términos de una afirmación espiritual. En aquel momento pensaba como un racionalista completo y además hacía poco que me acababa de declarar ateo. Sin embargo a pesar de ser ateo y racionalista creo que no era muy tonto porque me di cuenta que para ellos el tema religioso era muy importante. Entonces pedí permiso a mis asesores universitarios y me cambié de tema de un estudio sobre política a un estudio sobre religión.

1968… Hice mi informe de investigación y sobre eso hice mi tesis que se publicó con un título un poco rimbombante:” El mundo sobrenatural de los quechuas del sur del Perú a través de la comunidad de COTOBAMBA”. Allí contaba una cosa que para ese momento era una novedad: existía una religión andina diferente de la religión católica oficial, diferente en la medida en que a pesar de ser cristiana, es decir la gente que practicaba esta religión tenía a Jesucristo y a la Virgen María como el centro del sistema, de tal manera que eran cristianos. Pero alrededor de esto estaba el culto de la omnipresente Pachamama, la madre cósmica, el culto de los apus que son los espíritus que moran en las montañas, el culto de los Malki que son los espíritus de los árboles, el culto de las Cochas que son el espíritu delas lagunas, etc, etc, etc…Eran cristianos y habían asimilado la imagen completa de Cristo con todo los atributos como salvador, como hijo de Dios, pero alrededor de eso había una serie de seres sobrenaturales que no tenían nada que ver con occidente y se parecían mucho más a las deidades antiguas, sin embargo esto tenía una entidad propia porque era una cosa que no era evidentemente catolicismo tradicional. Eso era una novedad en ese momento.

Ese mismo año en coincidencia hicimos, este estudio yo, otro estudio que lo hizo un antropólogo joven que se llamaba Juvenal Casaverde, y un cura jesuita que se llamaba Manuel Martal. Los tres hicimos un estudio de este género en 1968 y encontramos cosas diferentes pero convergentes todas ellas. Los otros días revisando las enciclopedias de religiones iberoamericanas me di cuenta que en esos tres artículos estaba todo el material empírico con que se sigue trabajando el tema religión andina hasta el día de hoy. Se han hecho muchas elucidaciones teóricas y etc. pero lo fundamental de la evidencia está en esos tres artículos, el artículo de síntesis de la enciclopedia de religiones iberoamericanas no sale del marco de los hechos como se publicaron en esos tres estudios de 1968.

Después me involucré en un proyecto de mi gobierno. También en el año 1968, hubo un golpe militar, y resulto que ese golpe se declaró socialista y se hizo una revolución socialista en el Perú, el régimen de General Velazco.

Y ese general y su gente hicieron una maravilla, una reforma agraria fantástica, más grande que la cubana, que como no tiene el drama de las otras es poco conocida, pero si cambiamos el país. Porque hasta 1968 era una democracia de papel donde solamente la cuarta parte de los ciudadanos hábiles del Perú tenía el derecho a elegir o ser elegido. Las tres cuartas partes estaban segregadas y, por supuesto, eran básicamente los indígenas que vivían bajo un sistema feudal como el sistema feudal que en Europa fue abolido en el siglo XVII, es decir se había congela la estructura social. Había habido una independencia pero no había habido ningún cambio de régimen verdadero. Es decir todo el país funcionaba con un sistema de colonialismo interno. Este general dio el golpe, empezó una reforma agraria e inicio un proceso de movilización social, es decir cambió completamente las estructuras del país y de ese régimen militar que duró 12 años salimos finalmente como un país democrático. Tuvimos la primera constitución realmente democrática, la Constitución de 1969.

Yo estaba involucrado en el asunto y ese proyecto que se llamaba “Sinamos”, me llevó a tener contacto con comunidades desde la frontera norte del país hasta la frontera sur. Trabajé 5 años en eso y estaba metido en el proyecto de desarrollo, adjudicación de tierras, cosas de ese género en medio de una reforma agraria, pero al mismo tiempo me había quedado el prurito de mi primer estudio espiritual. Y me di cuenta que lo que yo había encontrado en una pequeña comunidad era consistente con todo el modo de pensar desde la frontera norte a la frontera sur en más o menos 200 km de montaña. Había un sistema coherente.

Se acabó la revolución y decidí reiniciar mi carrera académica así que me fui a hacer un posgrado en una universidad en Lima. Estaba muy feliz en mi posgrado y en eso presenté una hipótesis. La cuestión era más o menos simple, había un sistema de creencias coherentes que implicaba a miles de comunidades literalmente y para que un sistema se mantenga coherente debía haber alguien que realimentara el sistema. Es decir, para que las creencias católicas sean consistentes tiene que haber un grupo de curas que anden predicando y un grupo de teólogos que trajinen reajustando la cosa, sino en dos generaciones esto se convierte en algo totalmente heterogéneo. Entonces por la coherencia supuse la existencia de especialistas espirituales andinos. Al profesor que dirigía el seminario donde introduje esta hipótesis le interesó el tema, me ayudó a convertirlo en un proyecto de investigación académica y no solo eso, me ayudo a conseguir fondos para hacer una investigación de un año sobre la existencia de maestros espirituales andinos.

He vivido la mayor parte de mi vida en el Cuzco, y allí en el año 1979 organice un pequeño grupo investigación y cuando empezamos a arañar el tema descubrimos una cosa fantástica. En la ciudad donde había vivido toda mi vida, de una manera discreta, tenía 70 escuelas!!! Dirigidas por 70 maestros andinos que se llamaban paq´os. Eso ya era un descubrimiento fantástico. Los especialistas que había predicho, existían. Pero había algo más, estos señores estaban organizados en cuatro grados jerárquicos, cada grado tenía su propio entrenamiento, después del entrenamiento había una iniciación que promovía al grado siguiente. Resulta que era una completa jerarquía y esto estaba fuera de cualquier expectativa. Al principio yo había pensado que se trataba más o menos de especialistas como chamanes, pero esto era mucho más allá del chamanismo y no tenía nada que ver. Ustedes saben que en primer lugar el chamán no tiene maestros, si alguien tiene un maestro ya no es un chamán. Segundo el chamán depende enteramente de su propia visión, si el chamán tiene rituales concertados ya dejó de ser chamán hace mucho tiempo. La creencia hecha popular da ciertos nombres y llama chaman a casi cualquier cosa.

Pero en el fin esto era un sistema espiritual jerarquizado, organizado, con rituales de iniciación con entrenamiento y con 70 escuelas en mi propia ciudad. 70 es un número pertinente porque 70 paq´os, maestros de cada escuela era mucho más que el número de sacerdotes católicos y pastores protestantes que había en el valle. En total creo que llegaban a cerca de 50 y los entrenadores espirituales andinos eran muchos más!!! Eso a su tiempo fue todo un descubrimiento.

Y muy bien, pero como había una estructura paq´os del primer nivel, de un segundo, un tercero y un cuarto, entonces para la investigación quería entrevistar a los del cuarto grado. Identificamos dos, uno de ellos se llamaba Oscar Velázquez y vivía en la ciudad del Cuzco el otro se llamaba Benito Qoriwaman y vivía en una comunidad a 18 km de la ciudad del Cuzco sobre la carretera que va al sur Comunidad de Wasau.

Primero entrevistamos a Don Oscar Velázquez y el hombre era una maravilla, era un archivo viviente. Sabía cómo funcionaba toda la estructura, en qué consistía cada entrenamiento según el nivel… pero había un problema este señor que vivía en la ciudad del Cuzco, hablaba quechua y también un fluido castellano, entonces era un mestizo y había hecho toda la educación secundaria. Entonces como que elsujeto ya no era tan tradicional, además había identificado INKARI como Túpac Maru primero, el último Inka de la resistencia de Vilcanbamaba y cuando le pregunté como lo había identificado me dijo que porque había ‘leído el libro de Pablo Macerau, un historiador, y lo que el mito decía del Inkari coincidía con la ejecución de Túpac Maru en la plaza armas del Cuzco.Es decir era el mito de la expectativa del Inka pero retro alimentado con la información que venía de la escuela. Eso me dejó insatisfecho y entonces fui a buscar al otro maestro.

En aquel momento mi quechua era pobre, era un quechua para comunicación coloquial pero estaba trabajando sobre cosas finas y necesitaba una traducción fina. Y dentro del equipo contraté a uno de mis estudiantes que se llama Manuel Silva ahora está en el instituto Nacional de Cultura, pero en aquel entonces era mi estudiante dela universidad. Hablaba un muy buen quechua y un muy buen castellano, entonces lo hice parte del equipo. Y una mañana de abril de 1979 Manuel Silva y yo nos presentamos en la comunidad de Wasau donde nos habían dicho que vivía el segundo maestro. Preguntamos por don Benito Qoriwaman y nos señalaron una casita pequeña apartada que estaba en la periferia de la comunidad, nos dirigimos allí, llamamos a la puerta y salió un hombre de pequeña estatura, con un cuerpo regordete, con una apariencia externa exactamente igual que la de cualquier otro comunero a excepción de unos ojitos penetrantes y una sonrisa muy fácil, muy espontánea y acogedora. Pero aparte de eso era un hombre común y corriente. Nos preguntó que queríamos y le expliqué que éramos antropólogos y que los antropólogos éramos una especie de chismosos profesionales y estábamos interesados en saber que era el asunto de los paq´os y nos habían contado que él era un Kuraq paq´o y queríamos hablar con él en su condición de cuarto nivel.

Entonces diciendo y haciendo le ofrecimos una pequeña botella de licor y un paquete de hojas de coca que es el obsequio ritual de presentación que debes ofrecer cuando te ves con una dignidad como él. Se lo ofrecimos y él lo tomó. Para nosotros el ayni es básico, el dar y el recibir. Si ofreces un regalo y te lo recibe eso te está abriendo la relación. Y no solamente tomó las dos cosas sino que abrió la puerta de su casa y nos invitó a pasar. Había una mesa pequeñita bajita de la que usan los campesinos y unos banquitos alrededor, nos hizo sentar en torno a la mesa agarro la botella, la abrió y de la pared sacó una copa de licor pequeñita y nos invitó a beber del licor que le acabábamos de ofrecer y empezamos a hablar a través del traductor. El maestro nos dio una segunda copita de licor y se enfocó conmigo y empezó a hablar en una mezcla de castellano y quechua y entonces con eso me dio coraje para empezar a hablar mi pobre quechua mezclado con castellano y comunicarme directamente con él. Vino la tercera copa de licor y entonces el hombre empezó a hablar en una jeringonza que no era ni quechua, ni castellano, ni chino, ni nada que yo hubiera oído. Pero lo interesante era que cuando él hablaba yo podía comprender el sentido de lo que iba diciendo, pero no era plenamente cociente de lo que estaba pasando. Estuvo diciendo una serie de cosas en torno a algo que le había preguntado, y en un momento dado yo traté de hablar con él y me encontré hablando en la misma jeringonza y en ese momento me apreció totalmente normal. Seguimos en ese trámite y cuando él hablaba yo podía ver imágenes a todo color, él hablaba y yo tenía la televisión allí al frente. Seguimos así sería como una hora y después el maestro dijo su palabra característica” listo” eso quería decir se acabó. Don Benito decía así y realmente se acabó. Yo también dije listo, se ha acabado la reunión y teníamos que irnos.

Lo primero que me di cuenta es que mi traductor había sido puesto al margen de la comunicación y lo único que tenía era una borrachera espantosa. Este joven como buen cusqueño, tenía cierta capacidad alcohólica, y probablemente se podría beber un par de vasos de wiski como si fuera una limonada cualquiera, pero con tres vasos de licor estaba que no se podía parar. Entonces azorado lo ayudé a salir de la habitación y allí había una acequia, atravesamos el canal de agua y cuando lo atravesamos es como si me hubieran dado con un palo en la cabeza. De repente me di cuenta de lo que había pasado.Primero este hombre había hecho un despliegue de una capacidad de comunicación que trascendía el lenguaje. Segundo, todas mis triquiñuelas antropológicas no iban a servir para nada si yo quería saber que había pasado allí. Tercero, la única de saberlo era hacerse un estudiante del maestro y no era una opción fácil en ese momento por una serie de arzones, entre ellas que cuando uno es parte de un país colonial tiene, quiera o no,un síndrome colonial. Es decir, de alguna manera el sistema colonial te ha marcado que los nativos son inferiores en cierto sentido. Pese a haber recibido formación antropológica que trata de limpiarte esto, todavía eso persistía. Cómo pues al ser graduado en la universidad, con un post grado y demás cómo voy a terminar de discípulo de este amigo que está en el estrato más profundo de la sociedad que no ha ido a la escuela y que habla solo quechua. Eso estaba en el trasfondo, no?

Pero, soy muy curioso y como dicen la curiosidad mato al gato, porque un mes después me encontré a mí mismo yendo para Wasau y pidiéndole a don Benito que por favor me entrenara. Y dijo que si, muy sencillamente. Inmediatamente me empezó a entrenar. Me enseño un par de cosas y me dijo que debería de ir a un santuario al Santuario de Qoillority. Es un santuario que esta al pie de los glaciares de la montaña de Sinacara, y anualmente congrega 70000 personas, hay dos peregrinaciones al año. Una es la más grande, son 70000 personas y la otra es un poco más pequeña, me dijo que tenía que ir a allí a VER… tiene que ir a ver.

Bueno y me preparé para ir. Sabía que había que dormir al rasó, que era alto, que hacía frio, Entonces estaba preparándome para ir y Iván tenía 7 años, estaba dando vuelta por las grabadoras y las cosas y de repente salto y dijo que quería ir, que lo lleve.Le explique que no se podía pero la puso de tal manera que le dije bueno vamos, luego la cosa difícil era convencer a la mamá que lo soltara y así comenzó la experiencia que Iván